Archivo para septiembre 16, 2006

Quien ríe de último

septiembre 16, 2006

… ríe mejor. Me río, diga lo que diga el refrán popular, y lo disfruto. Inmensamente y mientras dure. Hoy el (esf)Inter se presentaba en San Siro ante la Sampdoria, en uno de los dos anticipos de la Segunda Jornada de la Serie A. El resultado final fue Inter 1-1 Sampdoria. Los dos goles fueron de la Samp, uno de penalti a los 3 minutos del segundo tiempo y un autogol media hora después. El “equipo de ensueño” puso hasta tres delanteros, Ibrahimovic, (me en)Crespo y Adriano, con Figo, Viera y Dacourt a sus espaldas, pero no consiguió marcar ni un solo miserable gol. La producción de goles de este “equipo de ensueño” es inversamente proporcional a la cantidad de dinero contante y sonante que cobran sus estrellas. Con lo que se gasta Moratti, bien se podría pagar la nómina de unas cuantas Sampdorias y con lo que ha desembolsado en fichajes, bien podría construirse su propio estadio y dejarle San Siro al mejor equipo de la ciudad.

Quizás mañana deje de reírme, porque el Milan, al que acabo de referirme como el mejor equipo de la ciudad, se enfrenta a su bestia negra, el Parma. La temporada pasada ganamos los dos encuentros y eso me hace esperar en un resultado a favor de mis “diablos”. Quizás, después de todo, siga riéndome también mañana.

photoibra2web.jpg El parecido con Ibra NO es mera coincidencia.

P.S.: la Juve ganó hoy en Turín a un buen Vicenza por 2 a 1. Los goles juventinos fueron de Trezeguet y Del Piero. Hace un par de días leí que entre los dos han anotado 322 goles para el equipo blanquinegro, en algo así como 690 partidos, para un promedio de 0,45 goles por partido. Impresionante.

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El Milan de Capello

septiembre 16, 2006

Corría el año 1991 y Arrigo Sacchi dejaba el Milan para pasar a dirigir la Azzurra. Fabio Capello se estrenaba como entrenador. Heredaba el Milan, el mismo equipo en el que había concluído su carrera como jugador. En la temporada 1991-1992, la primera de Capello al frente del Milan, el equipo conquista el Scudetto sin haber perdido un solo partido. Racha que mejorará en la siguiente temporada sumando 58 partidos consecutivos sin conocer la derrota y conquistando de esa manera su segundo Scudetto. Sumará un tercero en la temporada siguiente, la 1993-1994, con un equipo en el que deja de contar con Rijkaard, Gullit y Van Basten, los 3 maravillosos jugadores holandeses que con Sacchi habían ganado un campeonato y dos Champions Leagues. Quienes sí siguen bajo sus órdenes son Boban, Savicevic y Donadoni. Se les suma Desailly, mientras que en la defensa, junto a Franco Baresi, Paolo Maldini y Alessandro Costacurta, se incorpora Panucci. Fue en esa temporada que por segunda vez consecutiva el Milan accede a la final de la Champions, final que ganaría 4 a 0 al Barcelona de Johann Cruyff. Al finalizar la temporada 1995-1996 con la conquista del cuarto Scudetto, Capello deja el Milan por el Real Madrid. Había ganado los campeonatos de Serie A de

 

  • 1991-92
  • 1992-93
  • 1993-94
  • 1995-96

y la Campions League de

  • 1993-94

 

torneo este a cuya final había accedido también en

  • 1992-93
  • 1994-95

El Milan de Capello, digan lo que digan sus detractores, fue espectacular. Practicaba un fútbol agresivo, al tiempo que se defendía con elegancia. Ganaba y divertía. Tenía, valga recalcarlo, jugadores de enorme talento con quienes ganar y divertirse no era difícil empresa. Capello, la primera vez que entrenó al Milan, no tuvo la herencia de un equipo en crisis, como ahora, cuando asume el reto de entrenar al Madrid. Consiguió, por el contrario, un equipo triunfador y con mentalidad triunfadora, el que había armado Sacchi, su antecesor, y que con este había impuesto una nueva manera de entender el fútbol. Sobre ese equipo armó el que fue llamado el Milan de los “Invencibles”. Cuando Capello lo dejó para dirigir al Real Madrid, el Milan conoció una profunda crisis de la que no consiguió salir si no seis años más tarde, cuando tomó su dirección Carlo Ancelotti, el actual entrenador.

Con todo y que el Milan conoció con Capello algunos de los mejores años de su historia, quizás los mejores, desconfío de él. No por las razones que esgrimen sus detractores en España, que hablan de resultados binarios y juego aburrido. De Capello desconfío porque no construye jugadores, los exprime, y su manera de manejar el vestuario es dura y conflictiva. Capello no es el entrenador para este Madrid. Él sabe llevar al ápice a los equipos que ya están bien arriba, dándoles el empujón que necesitan, pero no consigue levantar a los que están en crisis, no lo consiguió en su retorno al Milan, después de su breve aventura con el Real Madrid, y tampoco con la Roma, cuando el club enfrentó problemas financieros.

Lo anterior no quita que considere a Capello un grandísimo entrenador. Como prueba de lo que consiguió con el Milan aquí les dejo un video con highlights de la final de la Champions de 1994. Luego hablamos de juego mezquino y resultados ajustados. Luego hablamos de equipos que son sólo músculo y donde todos defienden porque no saben más que defenderse. Luego, luego.