Archivo para enero 27, 2007

La realeza

enero 27, 2007

Le Roi … de la UEFA:

Platini “Le Roi” de la Uefa

Michel “Le Roi” Platini.

The Prince … para Disney:

Beckham “The Prince”

David “The Prince” Beckham.

O Rei … de la mesa:

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¿Qué está pasando? ¿Qué cambió?

enero 27, 2007

Alan Shearer es uno de los más grandes futbolistas de todos los tiempos y uno de los mayores orgullos del fútbol inglés. En su carrera como atacante marcó 422 goles para un promedio de 25 goles por cada una de las 17 temporadas que disputó tanto a nivel de clubes como en el ámbito internacional. Fue pretendido por los más grandes clubes europeos, pero prefirió jugar para el equipo de su ciudad natal, el Newcastle United FC, en cuyas filas militó hasta su retiro en 2006. Seguramente su carrera hubiese sido triunfal de haber fichado para el Man U, el Real Madrid, el Milan o el Inter, clubes que lo pretendieron y pujaron fuertemente por él, pero en ninguno de ellos hubiese sido el héroe rodeado de un halo de leyenda que es para sus conciudadanos. La admiración que sienten por él en St James’ Park es quizás la página más hermosa de esa historia de fútbol que ha escrito Alan Shearer con su fútbol excelso, su liderazgo, y su entrega leal a unos colores y a toda una ciudad.

Hablo emocionada de Big Al porque me viene en mente que su historia se acerca y a la vez se aleja de las de Ronaldinho y Riquelme, dos jugadores que despiertan sentimientos encontrados. No entiendo que la afición culé, en lugar de darle apoyo a su jugador más talentoso, en el que parece ser un mal momento, le brinde la más sonora rechifla. ¿Qué está pasando? Es cierto que las pretensiones económicas de Ronaldinho tienen visos de mercenarias, y eso lo pone en la acera de enfrente respecto a Shearer, pero no deja de ser cierto, admitámoslo, que el jugador sacó al club azulgrana de la mediocridad en la que se había hundido. ¿Es que la afición ha olvidado eso? El mejor jugador del mundo está pasando por un período gris pero sigue siendo el mejor jugador del mundo. Sólo por eso y por un mínimo de gratitud, la afición debería arroparlo, en lugar de ridiculizarlo. Son también las gradas las que empujan a un jugador a venderse al mejor postor, en la que luce una actitud mercantilista. Son las gradas las que tienen fuerza para retenerlo. Abundan los ejemplos de devoción de la afición, correspondida por la lealtad del jugador, como en el caso de Baresi o los más cercanos de los campeones juventinos Buffon, Nedved y Del Piero, así fue con Shearer, o, de buscar un caso más reciente, con Henry.

Maradona y Ronaldinho

El mejor de ayer, el mejor de hoy [ Foto tomada de CanalPlus]

Pero si la situación de Ronaldinho me parece incomprensible, la de Riquelme en el Villarreal no puedo menos que calificarla de absurda. Riquelme está entre los jugadores más dotados para conducir un equipo, para manejar un partido, en su geometría y en sus cronografías. Tiene una visión de la cancha de la que pocos pueden presumir y una medida de los tiempos que se traduce en la habilidad de hacer lo justo en el momento justo. No entiendo que el presidente del club y su entrenador lo hayan marginado. Si antes le satisfacían hasta el más nimio de sus deseos y el más disparatado capricho, ¿qué cambió para que ahora ni siquiera le busquen una salida honorable del club? Como Shearer en el Newcastle, Riquelme en el Villarreal ha expresado lo mejor de su fútbol en un equipo modestísimo y ha conseguido que el equipo todo mostrara un delicioso estilo. En eso se asemejan, pero a Shearer la dirigencia de su club y los entrenadores lo dejaron ser líder, a Riquelme el presidente del Villarreal y el entrenador buscan doblegarlo y en ello más que castigar al jugador, castigan al fútbol mismo.