Archivo para mayo 12, 2008

Lo que me dejó la penúltima

mayo 12, 2008

❦ Aquellos equipos que no se jugaban nada se jugaban el jugar limpia y honestamente. Así lo han hecho y nos han regalado suspenso y emoción en el final de temporada. Los interistas del mundo entero, especialmente las decenas de miles que se habían dado cita en el Meazza, ya celebraban el Scudetto y habían convidado al Siena a la gran fiesta. Pero el Siena prefirió celebrar el empate y lo defendió con uñas y dientes. Lo consiguió con algo de suerte y mucho de justicia. Un Moratti desilusionado le dijo a su mujer: “Ci ha fatto perdere Materazzi” [Perdimos por culpa de Materazzi]. Y una cámara robó el momento y la imagen. Pero el Siena, Signor Moratti, no ganó el encuentro: empató y lo hizo dando un apariencia fresca y limpia que ni usted ni su Materazzi le pueden quitar. El Atalanta intentó arrebatarle el empate a la Roma y no cejó en su empeño hasta que el árbitro pitó el final del encuentro. Otro equipo que no se jugaba nada y jugó por todo, por la pulcritud de un torneo honesto. El Catania se veía ya en el túnel que lo llevaba a los vestuarios y a la tranquilidad de la permanencia en la Serie A, cuando el gol de Del Piero lo empujó de regreso al borde del descenso. La Juve expió sus culpas del Moggigate en la temporada pasada, cuando fue relegada a la Serie B. Ayer honró el torneo y contribuyó a reabrir el juego en clave Scudetto: el Catania irá con todo ante la Roma para salvarse del descenso. El Napoli quería despedirse de su público y del “Pampa” Sosa entre los aplausos. Humilló al Milan y se llevó los vítores de un San Paolo a reventar. Si fuese cierto que está en marcha una campaña bajo el lema de “Champions al Milan”, el Napoli, es descontado, no se adhirió a ella. El Calcio, que siempre ha sido señalado con sospechas, tuvo ayer una fecha hermosa. Espero que la última también lo sea.

❦ La última fecha decidirá todo: Scudetto, el cuarto puesto que da derecho a los preliminares de Champions, los equipos que abandonan la Serie A, dos entre Parma (ante el Inter), Catania (ante la Roma) y Empoli (ante el Livorno, el único equipo ya condenado al descenso). La de ayer me dejó la inmensa desilusión del Milan. A dos jornadas del final, habíamos conseguido arrebatarle a la Fiorentina el cuarto puesto y justo cuando más necesitabamos la tan cacareada mentalidad ganadora rossonera, nos dejamos humillar por el Napoli. No quiero restarle méritos a este Napoli que ha sido verdugo implacable de los equipos grandes en la presente temporada, el “dejamos” sólo quiere indicar que el Milan más flojo de una temporada de por sí flojísima dio muestras ayer de que el cuarto puesto le queda grande. Quizás la justicia que invoco para explicar que Materazzi errara el penalti tan generosamente concedido por el árbitro, sea la misma que nos quitó el cuarto puesto. Lo digo con la mayor deportividad de la que puedo hacer acopio. Poca, poquísima. Pero suficiente como para reconocer que la Fiorentina ha hecho méritos para jugarse los preliminares de Champions.

❦ La jornada de ayer me deja abatida y batiéndome por el Milan. Puede que la desilusión me esté llevando a creer que el fracaso será la garantía de futuros éxitos. Puede que prefiera el fracaso. Puede que lo prefiera. La gloriosa historia del Milan da cuenta de un equipo que ha sido derrotado muchas veces y de todas sus derrotas ha resurgido como un gigante. Ese es el Milan que quiero. El gigante y no este Milan tímido que araña un cuarto puesto más como equipo de ambiciones pequeñas que como el equipo con más trofeos internacionales del mundo entero.

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