Archive for the ‘Carlo Ancelotti’ category

La entrevista. Segunda Parte.

marzo 23, 2009

A continuación el resto de la entrevista.

«Hice una prueba para el Inter, cuando el presidente era Fraizzoli. Decidieron que costaba demasiado y ficharon a Beccalossi. Con el Inter mi bautizo fue en San Siro, ante el Hertha de Berlín. Tenía 19 años, entré al vestuario y me encontré con Anastasi, Altobelli, Bini, Canuti, como para hacerse encima. Estuve una semana en Appiano con Bersellini y su segundo de a bordo, Onesti. Cada día me pesaban, una tortura. Si te quedas, tendremos que estudiar una dieta especialmente para tí, decían. Para mis adentros rogaba que me descartaran. Me fue bien».

«Junto a Bruno Mora, que era también una persona estupenda, reconozco a otros dos maestros: Liedholm y Sacchi. Uno había sido un gran campeón, el otro un atleta ordinario. Al actual Milan creo che Nils lo dirigiría mejor que yo y Arrigo peor. A Liedholm le gustaba la técnica, intepretaba los partidos no como destrucción del adversario sino como exaltación de las dotes de los suyos. Impuso la defensa en zona, no se cansó jamás de enseñar el fútbol. Sacchi fue un grandísimo maestro de táctica: defensa alta, pressing, entrenamientos casi más extenuantes que los mismos partidos. Cuando el Roma jugaba en Milán o Turín, salíamos el miércoles a la medianoche en vagón-cama desde la estación de Termini. Debido a que a Nils le resultaba imposible seguir despierto hasta la medianoche, a las diez se iba a la estación Tiburtino, donde armaban el tren, y se metía en el coche-cama. Pasábamos más de tres días de retiro en el Astoria Hotel de Busto Arsizio. Nos divertíamos como locos, jugando cartas, disparatando tonterías. Hoy en día, después de la cena, los jugadores desaparecen todos. iPod, PlayStation, pc, móvil. No es lo ideal, para unirse y formar grupo. Pero el tiempo pasa para todo y para todos. Con una lesión como la que sufrió Gattuso, estuve con una pierna tiesa como un palo y por 100 días no pude afincar el pie, no han pasado 90 días desde la intervención y él corre y patea, está casi listo».

«Pasa el tiempo también para mí. En mis comienzos era demasiado sacchiano, sólo entendía de 4-4-2. Con Sacchi† había tenido enormes satisfacciones, temía cambiar. Descarté a Roberto Baggio porque, trequartista, no tenía cabida en mis esquemas. Consideración casi idéntica en el caso de Zola, en competencia con Crespo y Chiesa. Hoy no dejaría irse a Zola y a Baggio le diría: aquí te espero. Con el tiempo se adquiere sabiduría. En la Juve tenía a Zidane y no repetí los mismos errores que cometí en el Parma. En el Milan tuve que estudiar la manera para que convivieran Pirlo, Seedorf, Rui Costa y Rivaldo. El fútbol actual tiene dos puntos fijos: un delantero de especial valor o peso específico y la vuelta del trequartista, el jugador que hace de enganche. Mi único punto fijo es la defensa a 4, del centrocampo para adelante se puede hacer de todo».

detraje

Cuando era jugador del Milan: aquí con Roberto Donadoni, Paolo Maldini y “Billy” Costacurta.

«Hay cosas que me fastidian. ¿Que Ancelotti es demasiado bueno? ¿Pero cuándo? Si es el caso de cabrearse me pongo como una fiera, pero no salgo a anunciárselo a los periodistas. ¿Ancelotti demasiado corporativista? ¿Pero dónde? A parte que quisera saber cuántos entre aquellos que me critican irían a putear a su empleador frente a las cámaras de televisión; en el Milan me siento bien, con algunos de sus jugadores tengo una relación especial, Maldini, Gattuso, Pirlo, y no padezco las observaciones de Berlusconi. Lo que a él le gusta me lo sé de memoria: ganar jugando bien. No siempre es posible. Pero debo darle el crédito que él nos critica cuando vamos bien y cuando vamos mal está al lado del equipo y de su entrenador. De que llegamos terceros no tengo duda alguna, y quiero mantener las expectativas por lo bajo. Después se verá, sucederá lo que deba suceder, lo digo con la mayor serenidad». Modo de empleo e intrucciones de uso: cuando Ancelotti está contrariado arquea un poco la ceja izquierda. Si la arquea mucho, es tormenta. Ello no ocurre cuando hablamos de su plato preferido: el bollito††. Le gusta con mostaza pero sin el rábano, esto no nos encuentra de acuerdo pero no será por ello que discutiremos. De Ancelotti aprecio su sinceridad y el nivel de educación, por mucho superior al promedio de sus colegas.

Hecha la acotación hablemos de Africa. «Hice que Halilhodzic se cabreara cuando dije que me gustaría entrenar a Costa de Marfil en un Mundial. Claro que me gustaría, creo fuertemente en el fútbol africano, tiene jugadores excepcionales que no hacen equipo. Drogba, los dos Touré, Kalou, Eboué, Zokora, ¡cómo para desecharlos! En el Mundial perdieron por un solo gol ante Argentina y Holanda y le ganaron a Serbia. Me gusta la idea de Africa o, también, la de estar comprometido con alguna selección nacional. Fue muy bueno mi estreno con gol, en el Mundialito de Uruguay, con Bearzot. En el ’86 fui seleccionado pero no jugué, en el ’90 fui “actor secundario”, en el ‘ 94 fui el segundo de Sacchi. Me gustaría una tajada de la torta, grande y bella».

«Se dice que me parezco a Hiddink, de cara. Es cierto, como cierto es que Hiddink es de todos el colega que más aprecio. Me gustaría señalar algo sobre los árbitros italianos: abusan del silbato, también Collina está de acuerdo, ultimamente están buscando cambiar y adecuarse. Me gustan Morganti, Rizzoli, Celi, Saccani. No es posible que todos los toques, en un deporte de contacto, sean faltas. En cambio, los jueces de línea son los mejores del mundo en los fuera-de-juego. Creo que Collina está haciendo un buen trabajo, aun cuando, en el pasado, he tenido discusiones con él. Soy el único entrenador que expulsó con tarjeta roja. Fue cuando estaba con el Parma, en un partido frente a la Juve, decisivo para el Scudetto. Hombro contra hombro, entre Vieri y Cannavaro, penalti para ellos. Bravo, bravo, sei proprio bravo, le grité. Expulsado. Me dijo: por el movimiento de labios entendí que me llamaste boludo‡. No fue así, le dije, sólo lo pensé».

Ancelotti se inició como entrenador en la Azzurra al lado de Arrigo Sacchi (1992-1995).

††“bollito” o “bollito misto” es un plato tradicional de la cocina del norte de Italia, en particular, del valle padano. Consiste de distintas variedades de carnes hervidas. Las recetas varían de un lugar a otro a distancia de pocos kilómetros. Es un plato que se ofrece normalmente en fin de semana, también en los restaurantes más elegantes, especialmente indicado para ocasiones especiales. Ello debido a que las variedades de carnes empleadas en las distintas recetas (siete por lo general) hacen que el plato resulte demasiado abundante para la mayoría de las familias. Es servido con cualesquiera de las siguientes salsas: Mostarda di Cremona, Mostarda di Mantova, Mostarda di Venezia (clases de mostaza de frutas de apariencia como mermelada), Salsa Verde (a base de perejil, huevos duros, anchoas, alcaparras, piñones, ajo y aceite de oliva), Salsa di rafano (salsa de rábano picante).

coglione” en el texto.

La entrevista. Primera Parte.

marzo 22, 2009

He aquí mi traducción de la entrevista que le hizo Gianni Mura a Carlo Ancelotti y que apareció publicada en el diario La Repubblica—en papel y por internet—el 19 de marzo de 2009.

«Me llamo Carlo Erminio, como mi abuelo. Era bajito y le decían Carlino. En via Vallicella, en Reggiolo, me encontraba divinamente. Cuando se sacrificaba el marrano era el mejor día del año. Mi padre Giuseppe era aparcero. Un terreno de 23 áreas mantuanas†, alrededor de 8 hectáreas: trigo, maíz, un viñedo, remolacha azucarera, 10 vacas lecheras, algunas gallinas. Un tractor Fiat 21 caballos, una segadora; si llegaba a faltar algún apero, los granjeros se lo intercambiaban. Como si fuese de ayer a hoy recuerdo cuando llegaba el amo y señor. Delante de la pila de trigo trazaba una línea con el bastón: esto es mío, esto es tuyo, le decía a mi padre. Estas son mías, y normalmente se tomaba para él las gallinas más bellas y gordas, y estas son tuyas. Andaba en bici, a los 13 años gané los Giochi della Gioventù‡, a los 12 me rompí un brazo yendo a estrellarme contra la camioneta de un vendedor ambulante, pero siempre me gustó más el balón».

«Cuando alguien me pregunta donde queda Reggiolo, yo digo en la Baja††, cerca de Gualtieri, que, por lo menos, es famosa por Ligabue‡‡. Después de la instrucción media hubiese querido estudiar agronomía, en vez de eso me descubro en la escuela de electrónca, que no me gustaba. Seguí, sin embargo, a la mayoría de mis amigos, lo hice por la compañía. Ellos no querían acabar granjeros, de allí la elección. Moraleja: soy perito electrotécnico y non me ne po’ fregà de meno*». Así como Rocco** mezclaba italiano y triestino, y Bagnoli• italiano, milanés y véneto, así mismo e instintivamente, Ancelotti ensarta en su italiano algo de romanesco.

ancelotti___parmaCuando era jugador del Parma

Queremos aclarar lo del banquillo? «Spalletti y yo somos amigos, pero puedo entender que se haya un tanto cuanto resentido cuando expresé mi deseo de llegar algún día al banquillo del Roma. Me imagino que las radios romanas lo dejaron atónito, sin aliento. Yo en Roma me encontré estupendamente, es una ciudad maravillosa, allí es fácil entablar amistades, hay más calor, no sólo en el aire. Milán es más cerrada que Roma y Turín más cerrada que Milán; en Turín, fuera del fútbol, no tengo un solo amigo. En Roma tengo muchos, de todos es con Bruno Conti con quien más hablo. A Milán intento ir lo menos posible, cuando ocurre que me encuentro en uno de esos restaurantes absurdos, rodeado de gente fingida, me entran ganas de salir huyendo. Por comodidad, cuando era futbolista vivía en Legnano, de entrenador vivo en Gallarate; me parece bien. En Parma, que para muchos es como una isla feliz, nunca hubo feeling ni con el club ni con la ciudad. Siento que nunca fui apreciado. La verdad, no puedo negarlo, es que tenía un buen equipo; el entrenador tenía que ser Capello, en cambio, llegué yo, y me encontré a Crespo, Thuram, Veron, Chiesa, Zè Maria, que recaló en el club por Cafù, y un muchachito en la portería de quien el Director Deportivo Sogliano no paraba de decir: es un fenómeno, llévalo a titular. En aquel entonces mis lanzamientos a puerta eran buenos, habilidad esta por la que tengo que agradecer a Bruno Mora, mi entrenador en las divisiones juveniles. Y este chiquillo, que era Buffon, paraba casi todos mis tiros».

ancelottiCuando era entrenador del Juventus

«Quién fue mi ídolo cuando joven? Eugenio Ghiozzi, que sería Gene Gnocchi. Un 10 muy lento pero con una técnica de escalofrío. Era famoso, en la Baja••. Además hay que acotar que en aquel entonces el fútbol se escuchaba por radio, en la tv pasaban un fragmento de un único partido, uno solo. Mi padre era hincha del Fiorentina, no sé bien por qué, pero luego no tuvo el menor problema para ir cambiando y convertirse en hincha del Parma, del Roma, del Milan, del Parma otra vez, de la Juve, del Milan nuevamente. Yo me desvivía por Mazzola y Boninsegna, era interista. Hay que ver, recuerdo, que lo fastidié por semanas para que me llevara a ver al Inter. La ciudad más cómoda era Mantua. Debió ser el ‘ 71, sé que jugaba Boninsegna. Llegamos y encontramos el todo agotado. Portones cerrados. Me puse a llorar a mares, inconsolable, fuera del estadio; por lo general me funcionaba pero allí me encontré un duro de ablandar, no fue nada fácil enternecerlo. Resistió todo el primer tiempo, el Inter estaba en desventaja de un gol. Después me dijo: vaya, entra ya. El Inter ganó 6-1».

biolche” es el término usado; “biolca” es una antigua unidad de medida aún en uso en Emilia-Romaña y el Véneto.

Giochi della Gioventù” fueron juegos deportivos de ámbito nacional destinados a niños y adolescentes de los 11 a los 15 años; fueron creados por el CONI (el Comité Olímpico Italiano) en 1968; la manifestación se mantuvo hasta 1996; fue retomada en el 2007 pero en la modalidad de competencia a nivel regional. Página oficial.

††Baja” se refiere a la Baja Llanura Padana; región geográfica del norte de Italia, que debe su nombre al río que la atraviesa de oeste a este, el Po (Padus en latín).

‡‡Antonio Ligabue, cuyo verdadero nombre es Antonio Laccabue (Zurich, diciembre 18 de 1899 – Gualtieri, mayo 27 de 1965) fue un pintor italiano, entre los mayores exponentes del género naïf en el Siglo XX. Centro Studi & Archivio Ligabue.

*no me puede importar menos.

**Nereo Rocco (Trieste, mayo 20 de 1912 – Trieste, febrero 20 de 1979) fue un entrenador italiano. Toda una leyenda del Calcio.

Osvaldo Bagnoli (Milán, julio 3 de 1935) fue un entrenador italiano. Deus ex machina del Hellas Verona que conquistó el Scudetto en la temporada 1984-85.

••Gene Gnocchi – seudónimo de Eugenio Ghiozzi (Fidenza, marzo 1 de 1955) es un comico italiano que militó como reserva en el Alessandria de Serie C. Desde el 2006 se lanza en el reto de conseguir ser contratado por un equipo de la Serie A y jugar un partido en la máxima competición del fútbol italiano. El 23 de marzo de 2007 es fichado por el Parma con un contrato anual de € 1500 mensuales, convirtiéndose en el jugador más anciano de la Serie A. Adopta el dorsal 52 (que indica su edad) y el nombre de Gnoccao. En la temporada 2006-07 no consigue jugar debibo a las dificultades que enfrenta su club, que en la última jornada evita ser relegado a la Serie B, pero se entrena regularmente. En la presente temporada, con el dorsal 54, actualizado en correspondencia con su edad, y bajo el mismo nombre de Gnoccao, aspira jugar en el Genoa de Gian Piero Gasperini. Sus posibilidades de debutar con el Grifone parecen muy limitadas, esta vez debido al buen andar de Milito & cia, en lucha por una posición que les permita acceder a la Champions.

Me llamo Carlo Erminio, como mi abuelo

marzo 21, 2009

Así empieza la entrevista que le hace Gianni Mura de La Repubblica a Carlo (Erminio) Ancelotti. Una entrevista que es una joya o una joya bajo forma de entrevista. En ella el hoy entrenador del Milan nos descubre al campesino que fue su padre y de cómo cultivaba 8 hectáreas bajo contrato de aparcería, nos revela que estudió en la escuela técnica, es perito electrónico y a él eso “non ne po’ fregà de meno” [no le puede importar menos] así tal cual, en romanesco, porque de su paso por Roma y la Roma guarda los mejores recuerdos, muchos amigos y también el dialecto. A quienes leen italiano se las recomiendo. En cuanto tenga algo de tiempo prometo hacer mi mejor esfuerzo y traducirla al castellano. No quiero anticipar nada más pero me cuesta contener una pregunta, que es, a la vez, un indicio: ¿quién sabía que Carlino, cuando niño, tenía en Mazzola y Boninsegna a sus más grandes ídolos? Esa revelación … jeje, podría explicar, jeje, muchas cosas.

liddasCarlo Ancelotti y su maestro Liedholm cuando en la Roma coincidieron

Mou y Lotti

febrero 15, 2009

jose_mourinho

Al conocer que La Stracittadina será televida por la BBC, Mourinho declaró:

“You should watch more Italian football in England because it’s different to your league. ­People who are in love with football enjoy it. Maybe it’s not as spectacular or as emotional as your game, but it’s a tactical game and a game you play less with your heart and more with your brain.” [En Inglaterra deberían ver más fútbol italiano porque es diferente a su liga. Quienes aman el fútbol lo disfrutan. Quizás no sea tan espectacular o tan emotivo como el juego inglés pero es un juego táctico y un juego que se juega menos con el corazón y más con el cerebro.] Fuente: guardian.co.uk

carloancelotti

Ancelotti adelanta la manera en que jugarán los suyos (que son también los míos) y dice:

“Dobbiamo giocare con intelligenza: conosciamo i pregi e i difetti dell’Inter e come nella gara di andata dovremo sfruttarne i difetti”. [Debemos jugar con inteligencia: conocemos los méritos y los defectos del Inter y, así como hicimos en el partido de ida, debemos sacar provecho de los defectos.]

Y sobre los rumores que lo colocan fuera del Milan, agregó:

“Ci sono zero possibilità che me ne vada.” [La probabilidad que me vaya es cero.] Fuente: gazzetta.it

Soy sentimental. ¿Qué le vamos a hacer?

febrero 29, 2008

Soy sentimental. Y cuando ando sentimental, me pongo medio cursi (en realidad, cursi por 10). No puedo evitarlo. Me encanta cuando los jugadores abrazan a Ancelotti. Es un pequeño gesto pero grande en significado. Dice de Carletto como persona y de la relación que lleva con sus jugadores. Me encantó cuando Kaká, después de marcar ante el Celtic, en la Champions pasada, el gol que rompía el empate a cero y llevaba al Milan a la instancia de cuartos, lo primero que hizo fue correr a abrazar a Ancelotti. Me encantan las imágenes furtivas de Milan Channel que muestran a Kaká y Carletto en Milanello, sentados en un banco, mientras hablan y el jugador le apoya el brazo sobre los hombros (como a veces hace mi hija con su hermano … y también me encanta). Me encanta que Pato, después de marcar ante el Catania, recién el miércoles pasado, haya salido de la cancha para abrazarse con su entrenador.

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Parece, ahora que lo pienso bien, que estos brasileños son tan sentimentales como yo (y un poquito cursis también). ¡Y me encanta!